Dormir 8 horas o más reduce significativamente el riesgo de lesión en deportistas. (Milewski et al., 2014)
El sueño mejora el rendimiento cognitivo y afecta funciones ejecutivas clave para la toma de decisiones en competición. (Van Dongen et al., 2003)
Un sueño adecuado mejora la capacidad de reaccionar con precisión en situaciones de alta exigencia. (Ma, N., et al. (2015).
Dormir bien potencia los procesos de recuperación y adaptación tras la carga física. (Knowles, O. E, 2018)
La regularidad en el sueño favorece un rendimiento diario más estable. (Arnal, P. J., 2016)
Un descanso adecuado retrasa la aparición de la fatiga y permite sostener el rendimiento durante más tiempo. (Watson, A. M., 2017)
*Basado en evidencia científica aplicada al alto rendimiento.